FIRMEZA + CONSTANCIA= ÉXITO

Mateo 7:7-8. Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá.Pedid, buscad, llamad; vemos una intensidad progresiva que va de pedid a buscad a llamad. La palabra nos insta a ser persistentes, apasionados e intensos en la oración.
Se puede observar que en esta descripción existen diferentes aspectos de la oración y diferentes aspectos de recompensa.
La oración es el pedir que hacemos con nuestras peticiones cotidianas. La recompensa de recibir es pedir.
La oración es buscar a Dios, su voluntad, su palabra. Hallar es la recompensa de buscar.
La oración es llamar hasta que se nos abra la puerta. Entrar por la puerta abierta es la recompensa de llamar.
El hecho de llamar hace referencia a que existe una puerta, si bien está cerrada, pero la misma implica que fue diseñada para abrirse en algún momento, si queremos que se abra debemos pedir constantemente, buscar hasta hallarla y llamar incansablemente hasta que se abra.
Dios promete una respuesta para aquellos que lo buscan con diligencia, busquemos a Dios intensamente.

DESAFÍO DEL DÍA
Perseverar en oración.
Leer la palabra.