CAMBIANDO NUESTRA FORMA DE PENSAR

No imiten las conductas ni las costumbres de este mundo, más bien dejen que Dios los transforme en personas nuevas al cambiarles la manera de pensar. Entonces aprenderán a conocer la voluntad de Dios para ustedes, la cual es buena, agradable y perfecta. Romanos 12:2.
Nuestros pensamientos pueden afectar física y emocionalmente nuestra vida. Según la neurociencia cuando pensamos, se crean conexiones entre las neuronas en el cerebro, en forma de árboles, como ramas y dependiendo de los hábitos de pensamientos estos árboles son tóxicos o saludables. Si tenemos pensamientos tóxicos pueden generar enfermedades en el cuerpo por lo tanto es importante cambiar los patrones de pensamiento, perdonando y pensando en todo lo agradable, bueno, y puro que regenere el cuerpo y de esta forma deshacernos de los químicos tóxicos.
Pasos para renovar la mente.
Vigilar la puerta de la mente: debemos cuidar y ser conscientes de lo que permitimos que entre a nuestra mente.
Enfoca tu imaginación: Enfocarnos en lo que queremos alcanzar. Someter todos los pensamientos a Cristo en oración llenándonos de la palabra de Dios para reemplazar esos pensamientos rebeldes con la verdad de la biblia.
Escribe: al escribir nuestros pensamientos ayudamos a que se consoliden en nuestra memoria y nos da claridad.
Revisita: lees lo que escribes y decides como va a ser el nuevo pensamiento saludable que vas a crear.
Toma acción: aquí ponemos en acción a nuestra fe, cuando perdonamos, dejamos de lado los pensamientos que quieren truncar nuestro propósito y confiamos en Dios, comenzamos a hacer ejercicio, dejamos de vivir en el pasado y hablamos en fe en lugar de quejarnos.
DESAFÍO DEL DÍA
Ora y pide al Espíritu Santo que te muestre los pensamientos que debes cambiar.
Registra los pensamientos tóxicos y reemplazalos por la palabra.
Empieza hoy la transformación de tu mente.
Continúa por 21 días.
Persevera y renueva tu mente.