¿COMO HAGO PARA CAMBIAR A MI MUJER?

No tengo porque seguir aguantando, habiendo tantas mujeres en el mundo, es la típica frase de los hombres.  Desde que tengo uso de razón, creí lo que  siempre se dijo, que hay,  entre 5 a 8 mujeres por cada hombre en la tierra. Con este concepto, se ha dado lugar, a que es normal tener muchas mujeres, o cambiar de mujer cuando ya no le soporte, o ya no me sirva,  como si fuera un objeto que envejece y pierde su vida útil.

Si mi esposa ya no es la mujer que quisiera tener, si ya no le soporto y la única o este imaginando, que la solución es, que cambie o tengo que  cambiar porque tengo derecho a ser feliz y puedo hacer mi vida.

Interesante:

1) Sobre la cantidad de mujeres en relación a cada hombre es solo un mito.

2) Viene de la época de mayor mortalidad masculina a consecuencia de las guerras (sobre todo en la Edad Media), 

3) Según estadísticas la población mundial está distribuida, mujeres 50,75% frente al 49,25% de hombres.

4) Varía según la época, territorios, circunstancias,  pero generalmente la diferencia es entre 3 a 4% nada más.

Si tienes una esposa es la mujer que te corresponde, las otras ya están con sus propios hombres y/o ya nació para cuando Dios les una en matrimonio.

«Por tanto el hombre dejará a su padre y a su madre y se unirá a su mujer, y serán una sola carne.» Gen 2:24

La mejor noticia para los que quieren cambiar a su mujer, es que, en verdad, si es posible y te doy algunos tips.

1) Cambiemos nosotros para que haya cambios en ella.

2) Reconozcamos nuestra responsabilidad de lo que hemos hecho en ellas.

3) Valoremos su vida por lo que es, y no por lo que hace. «El hombre que halla esposa encuentra un tesoro, y recibe el favor del Señor». Proverbios 18:22

4) Dios debe ser la prioridad de nuestras vidas y agradecerle por confiarnos lo mejor de su creación.  «Y de la costilla que Jehová Dios tomó del hombre, hizo una mujer, y la trajo al hombre.» Gen 2:22

5) Si Dios está primero en nuestras vidas, ella se sentirá segura de que es la única mujer y la prioridad para nosotros en esta tierra.

Cuando los pensamientos de abandonar a mi esposa llegaron a mi mente en el pasado, pensaba que la única manera de ser feliz sería cambiando de mujer. Gracias a Dios, me libró del peor error que pudiera haber cometido.

Pero, si puedo afirmar que la mujer puede cambiar, porque mi esposa cambió, se cumplió mi anhelo, cuando yo pude cambiar primero, convirtiéndome  en el hombre  que mi esposa y mi familia se merecían.

Hoy podes cambiar a tu mujer, pero recuerda… EL CAMBIO EMPIEZA POR NOSOTROS.

Julio García