CUANDO LA GENTE HABLA MAL DE MI ¿QUE HAGO?

Cuando nos preocupamos acerca de lo que piensan los demás, dejamos que ellos nos controlen. Preocuparse por lo que otras personas piensan es peligroso porque somos más propensos a ceder a las críticas, y lo que hagamos será para complacer a los demás, y no a Dios.
Es importante poner la mirada en Dios, en su palabra, aferrarnos a sus promesas y vivir agradando a El, que todas nuestras acciones sean para agradables para Él, sin importar lo que la gente piense o diga de nosotros.
Si le gusto a Dios, ¿A quién le debe importar si alguien no aprueba lo que hago?
Hay un peligro con ponerse a escuchar a la gente, debemos creer en las promesas de nuestro Padre, Yo soy lo que Dios dice que soy y Dios está conmigo.
Acepta lo que Dios dice de ti.
Debes cancelar lo que tu u otros han dicho sobre ti.
En su palabra encontramos lo que Él dice de acerca de nosotros:
Soy un hijo de Dios (Juan 1:12)

Soy heredero de Dios y coheredero con Cristo (Romanos 8:17)

Soy más que vencedor en cristo Jesús (Romanos 8:37)

Soy linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, anunciador de las virtudes de Dios (1 Pedro 2:9)

Soy cabeza y no cola (Deuteronomio 28:13)

Soy salvo por medio de la fe en Cristo (Efesios 2:8)

Soy instrumento para honra, santificado, útil al Señor, y dispuesto para toda buena obra: (2ª. Timoteo 2:21)

Soy Rey y Sacerdote (Apocalipsis 5:10)

Soy piedra viva (1ª. Pedro 2:5)

Soy Libre por medio de Cristo (Gálatas 5:1)

Soy sano y disfruto de Salud por Cristo: ( 1ª Pedro 2:24)

Soy participante de la naturaleza Divina (2ª. Pedro 1:4)

Soy un Bendecido (Efesios 1:3)
Tú dices: «Es imposible» Dios dice: Todo es posible. (Lucas 18:27)

Tú dices: «Estoy muy cansado.» Dios dice: Yo te haré descansar. (Mateo 11:28-30)

Tú dices: «Nadie me ama en verdad.» Dios dice: Yo te amo. (Juan 3:16 y Juan 13:34)

Tú dices: «No puedo seguir.» Dios dice: Mi gracia es suficiente. (II Corintios 12:9)

Tú dices: «No puedo resolver las cosas.» Dios dice: Yo dirijo tus pasos. (Proverbios 3:5-6)

Tú dices: «Yo no lo puedo hacer.» Dios dice: Todo lo puedes hacer. (Filipenses 4:13)

Tú dices: «Yo no soy capaz.» Dios dice: Yo soy capaz. (II Corintios 9:8)

Tú dices: «No vale la pena.» Dios dice: Si valdrá la pena. (Romanos 8:28)

Tú dices: «No me puedo perdonar.» Dios dice: YO TE PERDONO. (I Juan 1:9)

Tú dices: «No tengo nada.» Dios dice: Yo supliré todo lo que necesitas. (Filipenses 4:19)
Tú dices: «Tengo miedo». Dios dice: No ha dado un espíritu de temor. (Yo Timoteo 1: 7)

Tú dices: «No puedo con esta carga». Dios dice: Hecha tus cargas sobre mi. (I Pedro 5: 7)

Tú dices: «No soy inteligente». Dios dice: Yo te doy sabiduría. (I Corintios 1:30)

Tú dices: «Me siento muy solo». Dios dice: Nunca te dejare, ni te desampararé. (Hebreos 13: 5).
El PODER de Dios es él que transformará tú vida, no los buenos pensamientos, lo único que debes hacer es reemplazar tus pensamientos con Su palabra y creer en su PODER.
DESAFÍO DEL DÍA
Escribe que dichos negativos de otras personas han dicho de ti.
Escribe los sentimientos y comportamientos que generaron en tu vida.
Reemplaza los pensamientos negativos por la palabra.
Ora y cree en sus promesas.