¿CÓMO SANAR LAS HERIDAS DEL RECHAZO?

Y lo vil del mundo y lo menospreciado escogió Dios, y lo que no es, para deshacer lo que es. 1 Corintios 1:28.
Cuando Dios le indicó al Profeta Samuel que vaya hasta la familia de Elí a escoger al nuevo Rey de su pueblo, el fue obediente a la voz de Dios. Al llegar al lugar Elí comenzó a presentar a todos sus hijos, grandes, fuertes con un aspecto atractivo pero ninguno de ellos fueron escogidos por Dios;
«Pero Jehová respondió a Samuel: —No mires a su parecer, ni a lo grande de su estatura, porque yo lo desecho; porque Jehová no mira lo que mira el hombre, pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón.» 1 Samuel 16:7.
A lo que Samuel pregunta a Elí tienes un hijo más, y en ese instante respondió que si y estaba pastoreando a las ovejas, al traerlo junto al profeta, Dios le mostró que era el elegido, ¿Cuántas veces hemos sido rechazados por diversos motivos?.
El rechazo puede darse directa e indirectamente, por parte de la familia, amigos, compañeros de trabajo, etc., y si no superamos las consecuencias pueden ser peligrosas.
Cuando el rechazo es real
Ore y ponga el asunto en mano de Dios por sabiduría para saber como actuar.
No pague con la misma moneda, comenzando a rechazar a otros porque usted fue o es rechazado.
Haga con los demás lo que desea que otros hagan con usted.
No permitir que nuestro corazón se llene de amargura y resentimiento hacia el que nos rechaza, perdone.
DESAFÍO DEL DÍA
Perdonar a los que lo rechazaron.
Orar y pedirle al Señor que lo ayude.
Amar a quienes lo lastimaron.